<?xml version="1.0"?>
<rss xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom" version="2.0"><channel><atom:link href="https://cuadernosdelavapies.blogia.com/feed.xml" rel="self" type="application/rss+xml"/><title>Cuadernos de Lavapi&#xE9;s</title><description>L&#xED;neas cuesta arriba.</description><link>https://cuadernosdelavapies.blogia.com</link><language>es</language><lastBuildDate>Sun, 10 Dec 2023 12:02:20 +0000</lastBuildDate><generator>Blogia</generator><item><title>Mameluco, a mi pesar</title><link>https://cuadernosdelavapies.blogia.com/2012/020401-mameluco-a-mi-pesar.php</link><guid isPermaLink="true">https://cuadernosdelavapies.blogia.com/2012/020401-mameluco-a-mi-pesar.php</guid><description><![CDATA[<div class="post"><div class="post"></div></div><div class="post-body entry-content" id="post-body-6468702157430990827"><div><p>Mi madre era circasiana y mi padre mameluco. yo sal&iacute; cairota por los cuatro costados. Cuando me "alistaron" los franceses ni siquiera hablaba m&aacute;s franc&eacute;s del necesario para obedecer unas cuantas &oacute;rdenes. Con todo, me dieron matarile en Sol, y desde entonces se puede decir que me he naturalizado, a base de no tener otro remedio. En el museo se vive bien, hay buenos vecinos y aunque no tiene uno la oportunidad de ver mundo, a cambio desfila el mundo por aqu&iacute; a verle a uno. Prestando o&iacute;do (y malgrado el turbante) te enteras de lo que pasa fuera, como me he enterado yo de la que se est&aacute; formando en mi tierra de origen. Que es como supe tambi&eacute;n de los acampados en Sol. En ambos casos, me intereso porque se trata de los lugares donde nac&iacute; y la palm&eacute;, en ese orden, y por eso me creo con derecho a opinar:&nbsp; <br />En Egipto, los militares se est&aacute;n empleando a fondo en reprimir las revueltas, como hizo la Grande Arm&eacute;e en Madrid, con tr&aacute;gicos resultados (en especial para un servidor, as&iacute; como para mi compadre de al lado, el del 3 de mayo). En Madrid ha bastado con comprarles un tel&eacute;fono m&oacute;vil.</p></div></div>]]></description><pubDate>Sat, 04 Feb 2012 19:43:00 +0000</pubDate></item><item><title>Un falo de vaho</title><link>https://cuadernosdelavapies.blogia.com/2011/111401-un-falo-de-vaho.php</link><guid isPermaLink="true">https://cuadernosdelavapies.blogia.com/2011/111401-un-falo-de-vaho.php</guid><description><![CDATA[<p>Una ma&ntilde;ana de oto&ntilde;o, en mi colegio de barriada del extrarradio (mitad huertas, mitad urbanizaciones de ladrillo ochentero) llov&iacute;a a c&aacute;ntaros. Las ventanas del aula daban a un falso patio, enfrentadas a las del otro grupo de sexto de EGB. No me acuerdo si el m&iacute;o era el A o el B, el de los repetidores o el de los &ldquo;buenos&rdquo;.&nbsp; Est&aacute;bamos en clase de Ingl&eacute;s, noble lengua del tronco de las germ&aacute;nicas, que impart&iacute;a una nueva, titulada en matem&aacute;ticas. Era el siglo pasado, pero est&aacute;bamos muy adelantados a nuestro tiempo.</p><p>En la clase de enfrente daba Naturales don Antonio Tabares, el Tabares o el Non&oacute; (peque&ntilde;o robot personaje de una serie de dibujos animados, mote inventado por m&iacute;, y quien lo niegue miente cual bellaco). La lluvia, la humedad que impregnaba hasta el tu&eacute;tano de hormig&oacute;n nuestro colegio p&uacute;blico de extrarradio (pobremente construido), la humedad ambiente y caliente originada por (&iquest;52?) adolescentes, todo ello unido explicaba que los cristales estuvieran completamente empa&ntilde;ados. La nueva, que sab&iacute;a menos ingl&eacute;s que algunos de nosotros (none whatsoever), estaba lo suficientemente ocupada intentando lidiar con los de las primeras filas, mientras los de atr&aacute;s dibujaban con el dedo en el vaho de los cristales, o escrib&iacute;an mensajes a los del otro grupo (&iquest;el B?).</p><p>En mitad de la en&eacute;sima recitaci&oacute;n in&uacute;til del Presente Perfecto del verbo To Be, liderada con cara de miedo y de &ldquo;&iquest;por qu&eacute;, si yo soy de Ciencias y adem&aacute;s hice Franc&eacute;s?&rdquo; por la nueva, y coreada por un 12% de la clase, se abri&oacute; de golpe la puerta y entr&oacute; -como Demonio de Tasmania de la Warner Brothers- toda la peque&ntilde;a, fibrosa y morena figura del Tabares, ep&iacute;tome y ejemplo de mala leche reconcentrada en envase reducido.</p><p>Sin hacer preguntas, el Tabares avanz&oacute; hacia la pizarra. Quiz&aacute; murmurase en voz baja un &ldquo;perdona, Marta&rdquo; dirigido a la nueva, pero no lo puedo asegurar. Se plant&oacute; en el encerado, empu&ntilde;&oacute; un trozo de tiza y aup&aacute;ndose sobre las puntas de los pies para llegar m&aacute;s alto, dibuj&oacute; de un trazo maestro un simplificado aparato genital masculino de gigantescas proporciones, casi m&aacute;s alto que &eacute;l mismo. Completado &eacute;ste, se dio la vuelta para encarar a la clase y dijo con el tono cuartelero que usaba cuando estaba cabreado: &ldquo;&iquest;qu&eacute; es esto?&rdquo;</p><p>Nos quedamos todos helados. Tras un silencio de los m&aacute;s inc&oacute;modos de mi infancia, el Tabares dijo: &ldquo;esto, se&ntilde;ores, es un falo&rdquo;.</p><p>El rumor de la sorpresa, la incredulidad y la ignorancia se oy&oacute;, casi. Con cara de &ldquo;pero qu&eacute; hatajo de burros&rdquo;, el Tabares cort&oacute; en seco el murmullo: &ldquo;un pene, polla, carajo, tranca, cipote o verga con sus correspondientes huevos o cojones. &iquest;Qui&eacute;n ha sido el gracioso que lo ha dibujado en la ventana?&rdquo;</p><p>Enti&eacute;ndase que esta parrafada fue de menos a m&aacute;s, con el tono amenazador, cuartelero y pele&oacute;n aumentando a medida que se acercaba a la fat&iacute;dica pregunta.&nbsp; Est&aacute;bamos como en una monta&ntilde;a rusa, de la sorpresa a la risa, del miedo a la verg&uuml;enza, y de nuevo al miedo, con la peque&ntilde;a figura del Tabares all&iacute; plantado con los brazos en jarras, y la nueva tan asustada y desconcertada como nosotros.</p><p>No hubo mucho suspense. Aquello no era un colegio de curas de los de las pel&iacute;culas de Almod&oacute;var (y/o tantos otros, que ya les vale). Era una escuela p&uacute;blica del extrarradio, a comienzos de los a&ntilde;os ochenta del siglo pasado. Ser&aacute; por eso que tras dudarlo muy poco, el Pacheco levant&oacute; la mano y baj&oacute; los ojos. No recuerdo qu&eacute; dijo el Tabares, pero algo as&iacute; como: &ldquo;te vas a enterar, pero eso s&iacute;, has sido noble al reconocerlo&rdquo;. No recuerdo qu&eacute; le pas&oacute; al Pacheco, pero seguro que no fue nada digno de una pel&iacute;cula espa&ntilde;ola ambientada en la interminable posguerra de internados de curas y experiencias traum&aacute;ticas. Y me alegro, aunque nuestros recuerdos nunca lleguen a competir por un Goya.</p>]]></description><pubDate>Mon, 14 Nov 2011 11:05:00 +0000</pubDate></item><item><title>Pajilleros y miembras, pajilleras y miembros</title><link>https://cuadernosdelavapies.blogia.com/2008/062101-pajilleros-y-miembras-pajilleras-y-miembros.php</link><guid isPermaLink="true">https://cuadernosdelavapies.blogia.com/2008/062101-pajilleros-y-miembras-pajilleras-y-miembros.php</guid><description><![CDATA[<p>Que no se enfaden tanto los se&ntilde;ores acad&eacute;micos con la ministra de igualdad, que tampoco es para tanto. "Pero es que <em>miembra </em>es demasiado", se me insubordina la conciencia, que hace coro con unos acad&eacute;micos de toga y borla, como la hinchada de un equipo de f&uacute;tbol&nbsp;cuando el &aacute;rbitro no pita lo que ellos quieren.</p><p>Pero tampoco se dec&iacute;a f&uacute;tbol, y a pesar de los intentos de b&eacute;ticos, acad&eacute;micos y dem&aacute;s minor&iacute;as esdr&uacute;julas, hoy casi nadie va a ver un encuentro de balompi&eacute;. Ni se dec&iacute;an muchas cosas que no exist&iacute;an y hoy son necesarias, y tienen nombre, o reflejo ling&uuml;&iacute;stico de su realidad social. Como la igualdad.</p><p>A prop&oacute;sito, en el DRAE no figura<em> pajillero</em>&nbsp;con la acepci&oacute;n de "masturbador impenitente", pero s&iacute; lo hace <em>pajillera</em>, para describir a la "prostituta que masturba a sus clientes." &nbsp;O sea, que un miembro no tiene derecho a ser un pajillero, por mucho que dedique esfuerzos al propio miembro,&nbsp;ni una pajillera podr&iacute;a, en justa ley, hacerse miembra de un sindicato de prostitutas, ramo manual. &nbsp;</p>]]></description><pubDate>Sat, 21 Jun 2008 01:27:00 +0000</pubDate></item><item><title>Son cosas del mercado</title><link>https://cuadernosdelavapies.blogia.com/2008/060405-son-cosas-del-mercado.php</link><guid isPermaLink="true">https://cuadernosdelavapies.blogia.com/2008/060405-son-cosas-del-mercado.php</guid><description><![CDATA[<p class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt;"><span><span style="font-family: Times New Roman;">Le conoc&iacute; en una fiesta de cumplea&ntilde;os. Me pareci&oacute; un tipo agradable y con don de gentes, de buena labia. En su actitud, nada arrogante, no mostraba dedicarse a la promoci&oacute;n de viviendas, as&iacute; que me sorprendi&oacute; cuando me lo dijo. Alguien, un amigo com&uacute;n, le hab&iacute;a dicho que llevaba tiempo buscando a donde mudarme. No por frivolidad, que si a la fuerza ahorcan, tambi&eacute;n a la fuerza te hace la vida empaquetar tus cosas y mudar de asiento. </span></span></p><p class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt;"><span><span style="font-family: Times New Roman;">Se ofreci&oacute; a ayudarme, y la oferta cay&oacute; en tierra abonada: el tipo me inspiraba confianza y la situaci&oacute;n me invitaba, seductora, a asirme a un clavo ardiendo, una alcayata al rojo, o a lo que el destino tuviera a bien concederme. Nos reunimos en su oficina a los pocos d&iacute;as. Hab&iacute;a plantas por doquier, que regaba una se&ntilde;ora boliviana, que tambi&eacute;n se encargaba de la limpieza, como, atento, me explic&oacute; mi anfitri&oacute;n. En las paredes y sobre las repisas hab&iacute;a infinidad de fotos suyas en todos los continentes. Al notar mi curiosidad, tuvo a bien comentarme algunas an&eacute;cdotas relacionadas con sus viajes.</span></span></p><p class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt;"><span><span style="font-family: Times New Roman;">&minus;&iquest;Has estado en Per&uacute;? &minus;me pregunt&oacute;, y tuve que responderle que no. Ah&iacute; termin&oacute; esa etapa de la conversaci&oacute;n</span></span><span><span style="font-family: Times New Roman;">. Luego sali&oacute; el tema de la universidad, en la que no nos tratamos, pero de la que al parecer compartimos amigos o conocidos. La cosa iba bien, y cada vez me encontraba m&aacute;s c&oacute;modo y esperanzado. Hasta que dej&oacute; de sonre&iacute;r y me pregunt&oacute; que qu&eacute; ten&iacute;a en mente. Cu&aacute;ntos dormitorios, en qu&eacute; zona, qu&eacute; presupuesto&hellip;</span></span></p><p class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt;"><span><span style="font-family: Times New Roman;">Al decirle lo que me podr&iacute;a permitir, teniendo en cuenta los dos sueldos que entran en casa, y al a&ntilde;adirle las necesidades, con el beb&eacute; reci&eacute;n llegado, de espacio y comodidades, se puso a&uacute;n m&aacute;s serio. Ya se me ca&iacute;a el alma al suelo, cuando su rostro se suaviz&oacute; un tanto. Ahora, en vez del rictus de presidente de tribunal de oposiciones, puso cara de pena. Gir&oacute; la pantalla del ordenador en mi direcci&oacute;n y me mostr&oacute; unas fotos en alta resoluci&oacute;n, de un piso de tres dormitorios, con trastero, terraza, bien comunicado, no muy antiguo&hellip;Las gl&aacute;ndulas salivares, confusas ellas como un servidor, o quiz&aacute; solidarias con el resto de mi organismo, se dispararon con la visi&oacute;n de tan celestial escenario en que representar mis d&iacute;as. </span></span></p><p class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt;"><span><span style="font-family: Times New Roman;">&minus;Pero por &eacute;ste est&aacute;n pidiendo&hellip; &minus;Por respeto a la verg&uuml;enza de quien esto lea, me abstengo de hacer p&uacute;blica la indecente cifra&minus; &iquest;No crees que te merecer&iacute;a la pena?</span></span></p><p class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt;"><span><span style="font-family: Times New Roman;">&minus;De tenerlo, puede, pero no podemos gastar en alquiler el 80% de los ingresos &minus;confes&eacute;, no s&eacute; si avergonzado, pidiendo comprensi&oacute;n, o deseando un &ldquo;gesto&rdquo;, una &ldquo;rebajita&rdquo; que en mi caso habr&iacute;a de ser &ldquo;rebaj&oacute;n&rdquo;.</span></span></p><p class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt;"><span><span style="font-family: Times New Roman;">As&iacute; debi&oacute; entenderlo &eacute;l, que se limit&oacute; a arquear las cejas y a pronunciar la frase que me hab&iacute;a acompa&ntilde;ado durante los &uacute;ltimos 7 a&ntilde;os como una maldici&oacute;n: &ldquo;Son cosas del mercado&rdquo;.</span></span></p><p class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt;"><span><span style="font-family: Times New Roman;">Aquello no lleg&oacute; a m&aacute;s, y al final nos tuvimos que adaptar al espacio disponible. El beb&eacute; se acostumbr&oacute; a dormir con nosotros. Ya veremos qu&eacute; trae el futuro. En cuanto al tipo aqu&eacute;l, volv&iacute; a verle hace poco, en otro cumplea&ntilde;os. Llevaba la misma ropa que la &uacute;ltima vez, pero algo indicaba que las cosas no segu&iacute;an iguales. Llevaba el mismo traje, s&iacute;, pero parec&iacute;a ajado, brillante del uso. Nos saludamos, y pregunt&oacute; si ya hab&iacute;a encontrado algo. </span></span></p><p class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt;"><span><span style="font-family: Times New Roman;">&minus;No, seguimos viviendo en el pisito de un dormitorio. Ya veremos cuando el ni&ntilde;o crezca un poco&hellip;</span></span></p><p class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt;"><span><span style="font-family: Times New Roman;">&minus;Bueno, mejor as&iacute;. Mientras pod&aacute;is, aguantad as&iacute;, que ya veremos c&oacute;mo reacciona el mercado. Ahora est&aacute; bajo, pero nunca se sabe. A m&iacute; me ha afectado la crisis, &iquest;sabes? Ahora estoy entre dos trabajos; la inmobiliaria que ten&iacute;a con un socio tuvimos que cerrarla, as&iacute; que estoy buscando trabajar para alguna de las franquicias. Menos complicaciones as&iacute;, &iquest;sabes? Cuando uno se mete a empresario, se desvive demasiado, y luego no compensa. </span></span></p><p class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt;"><span><span style="font-family: Times New Roman;">Una de las amistades comunes me hab&iacute;a contado que se qued&oacute; en el paro hace unos meses, a poco de declararse oficialmente rota la burbuja inmobiliaria, y la misma frase que entonces se me vino a la cabeza pugnaba ahora por escapar de la garganta.</span></span></p><p class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt;"><span><span style="font-family: Times New Roman;">&minus;Vaya por Dios&minus;le contest&eacute;, mientras luchaba en mi fuero interno por no dejarla escapar.</span></span></p><p class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt;"><span><span style="font-family: Times New Roman;">Fue in&uacute;til:</span></span></p><p class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt;"><span><span style="font-family: Times New Roman;">&minus;Bueno, son cosas del mercado&minus;dije, mientras todos los m&uacute;sculos de mi cara escapaban a mi voluntad y se declaraban en rebeld&iacute;a para esbozar el gesto de compasi&oacute;n sonriente m&aacute;s hip&oacute;crita que he hecho en mi vida.</span></span></p><p class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt;"><span><span style="font-family: Times New Roman;">&nbsp;</span></span></p><p class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt;"><span><span style="font-family: Times New Roman;">&nbsp;</span></span></p>]]></description><pubDate>Wed, 04 Jun 2008 23:39:00 +0000</pubDate></item><item><title>Popurr&#xED; de paradojitas</title><link>https://cuadernosdelavapies.blogia.com/2008/060404-popurri-de-paradojitas.php</link><guid isPermaLink="true">https://cuadernosdelavapies.blogia.com/2008/060404-popurri-de-paradojitas.php</guid><description><![CDATA[<p>&iquest;Por qu&eacute; a las prostitutas de Montera las acosan constantemente los municipales, mientras que a los puteros de alto standing del club privado de al lado de mi casa les hacen el pasillo?</p><p>&iquest;Por qu&eacute; la 2 de TVE s&oacute;lo ofrece documentales una vez se han cerciorado de que no se est&aacute; desarrollando absolutamente ninguna competici&oacute;n deportiva, aunque se tratara del campeonato provincial de petanca, modalidad plazuela de pueblo, en cuyo caso se suspenden los susodichos documentales hasta nuevo aviso?</p><p>&iquest;Por qu&eacute; no les quitan a las marujas&nbsp;el culebr&oacute;n de la Primera, y les ponen a Rafael Nadal pedaleando el Tourmalet, a ver si hay huevos?</p><p>&iquest;Por qu&eacute;&nbsp;los que no paran de hablar de la inmigraci&oacute;n como un "problema" luego&nbsp;le pagan una miseria a una se&ntilde;orita ecuatoriana para que les cuide (les cr&iacute;e) a los ni&ntilde;os? &iquest;Y por qu&eacute;&nbsp;le pagan tan poco a quien encomiendan el cuidado de las personas que deber&iacute;an ser las m&aacute;s importantes de su vida?&nbsp;</p><p>&iquest;Por qu&eacute; los hay tantos garitos de tragaperras y bingos por mi barrio, siempre llenos de jubilados gast&aacute;ndose el sueldo?</p><p>&iquest;Por qu&eacute; se prohiben a los j&oacute;venes botellones y drogas, mientras se ofrece al pensionista amplia elecci&oacute;n de antros con nombres como "Las Vegas City"?</p><p>&iquest;Por qu&eacute;, al pasar por delante de uno de ellos, llega ese olor tan caracter&iacute;stico que desprend&iacute;a el cine X que hab&iacute;a delante de mi instituto? &iquest;Y por qu&eacute; &eacute;ste de los "casinos de barrio" no me atrae en absoluto, a pesar de las seductoras y contrapuestas sensaciones que la "Sala Azul" consegu&iacute;a elicitar de mi imaginaci&oacute;n adolescente y&nbsp;libidinosa?&nbsp;</p><p>&nbsp;</p>]]></description><pubDate>Wed, 04 Jun 2008 22:45:00 +0000</pubDate></item><item><title>El caso del vengador pir&#xF3;mano III</title><link>https://cuadernosdelavapies.blogia.com/2008/060403-el-caso-del-vengador-piromano-iii.php</link><guid isPermaLink="true">https://cuadernosdelavapies.blogia.com/2008/060403-el-caso-del-vengador-piromano-iii.php</guid><description><![CDATA[<p class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt; text-indent: 0.5in; text-align: center;" align="center"><strong style="mso-bidi-font-weight: normal;"><span><span style="font-family: Times;">III</span></span></strong></p><p class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt; text-indent: 0.5in; text-align: center;" align="center"><strong style="mso-bidi-font-weight: normal;"><span><span style="font-family: Times;">Muy quemado</span></span></strong></p><p class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt; text-indent: 0.5in; text-align: center;" align="center"><span style="font-family: Times;"><em style="mso-bidi-font-style: normal;"><span>Larghetto incordioso</span></em><strong style="mso-bidi-font-weight: normal;"><span></span></strong></span></p><p class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt; line-height: 200%;"><span><span style="font-family: Times;"><span style="mso-tab-count: 1;">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>Lo siguiente que pas&oacute; en la vida de Tom Rugelach quiz&aacute; merecer&iacute;a la pena ser descrito de una forma menos sucinta, pero es que resulta tremendamente pesado relatar el proceso psicol&oacute;gico que sigui&oacute; al accidente, y que sac&oacute; por completo de quicio al pobre Tom. </span></span></p><p class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt; text-indent: 0.5in; line-height: 200%;"><span><span style="font-family: Times;">Si antes resultaba necesario para el desarrollo argumental y dram&aacute;tico de la historia que hubiera un incendio, ahora hay que dar por hecho que a Tom Rugelach se le caen varios tornillos, y queda un tanto desequilibrado.<span style="mso-spacerun: yes;">&nbsp; </span>El c&oacute;mo llega nuestro hombre hasta tal extremo habr&aacute; que imagin&aacute;rselo, aunque esperemos que lo ya relatado de su ni&ntilde;ez, junto con las pistas proporcionadas por sus reacciones, y por la descripci&oacute;n del contexto socio-cultural en que vive, habr&aacute;n de ayudarnos en la recreaci&oacute;n <em style="mso-bidi-font-style: normal;">off stage</em> de los escalones que llevan a Tom a la irracionalidad que a partir de ahora mostrar&aacute; . </span></span></p><p class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt; line-height: 200%;"><span><span style="font-family: Times;"><span style="mso-tab-count: 1;">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>De momento cabe decir que la tom&oacute; con los bomberos.<span style="mso-spacerun: yes;">&nbsp; </span>Les hac&iacute;a culpables de todas sus desgracias, y por ende les jur&oacute; eterna<span style="mso-spacerun: yes;">&nbsp; </span>inquina.<span style="mso-spacerun: yes;">&nbsp; </span>A medida que se iba deteriorando la salud mental de Tom, su odio hacia los bomberos se acerbaba.<span style="mso-spacerun: yes;">&nbsp; </span>Se entusiasm&oacute; con el fuego.<span style="mso-spacerun: yes;">&nbsp; </span>No sabemos si ya de peque&ntilde;o tuvo inclinaci&oacute;n a jugar con mecheros y cerillas.<span style="mso-spacerun: yes;">&nbsp; </span>De ser cierta su predisposici&oacute;n, el incidente del autom&oacute;vil no habr&iacute;a sido sino el detonador que hiciera prender de nuevo el rescoldo subconsciente de una piroman&iacute;a reprimida.<span style="mso-spacerun: yes;">&nbsp; </span>Pero no vamos a pillarnos los dedos afirmando ni negando, sino que nos ampararemos en el recurso de querer dejar al lector concluir lo que mejor le pareciere.<span style="mso-spacerun: yes;">&nbsp; </span>Y tiramos del comod&iacute;n para seguir narrando a continuaci&oacute;n c&oacute;mo la cuenta del gas subi&oacute; a l&iacute;mites insostenibles, ya que el buen hombre, en su fanatismo, prohibi&oacute; a su mujer e hijos apagar los quemadores de la cocina, que permanec&iacute;an siempre en llamas.<span style="mso-spacerun: yes;">&nbsp; </span>Una noche de Mayo, cuando descubri&oacute; que la canguro hab&iacute;a apagado el horno, que llevaba encendido desde Navidad (por el pavo, se entiende), Tom la emprendi&oacute; a gritos con la pobre chica, diciendo que en su casa no quer&iacute;a apaga-fuegos ni profesionales ni aficionados.<span style="mso-spacerun: yes;">&nbsp; </span>La chica dej&oacute; de cuidar a los ni&ntilde;os de los Rugelach y de fumar; gracias a eso terminaron no ech&aacute;ndola del equipo de animadoras de su instituto, el <em style="mso-bidi-font-style: normal;">Middleton High</em> <em style="mso-bidi-font-style: normal;">School</em>,<span style="mso-spacerun: yes;">&nbsp; </span>del que pas&oacute; a la universidad de Wisconsin, donde conoci&oacute; a su actual marido.<span style="mso-spacerun: yes;">&nbsp; </span>Ahora viven en Montana y tienen tres preciosos ni&ntilde;os que creen en el futuro y que con un poco de suerte y mucho esfuerzo honrado llegar&aacute;n a altos ejecutivos de una empresa de Internet, que es el futuro, obviamente.<span style="mso-spacerun: yes;">&nbsp; </span></span></span></p><p class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt; text-indent: 0.5in; line-height: 200%;"><span><span style="font-family: Times;">Tanto la temperatura en cent&iacute;grados como la emocional llegaron a hacer de la casa de los Rugelach un sitio insoportable, y eso a pesar de que la mujer de Tom se deslizaba de la cama cada noche para apagar al menos los fogones, preocupada por la seguridad de sus hijos.<span style="mso-spacerun: yes;">&nbsp; </span>Luego la pobre ten&iacute;a que levantarse antes que su marido, para volver a encender la cocina y que &eacute;l no se diera cuenta. </span></span></p>]]></description><pubDate>Wed, 04 Jun 2008 22:01:00 +0000</pubDate></item><item><title>El caso del vengador pir&#xF3;mano II</title><link>https://cuadernosdelavapies.blogia.com/2008/060201-el-caso-del-vengador-piromano-ii.php</link><guid isPermaLink="true">https://cuadernosdelavapies.blogia.com/2008/060201-el-caso-del-vengador-piromano-ii.php</guid><description><![CDATA[<p><span><span style="font-family: Times;"><p class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt; text-align: center;" align="center"><em style="mso-bidi-font-style: normal;"><span><span style="font-family: Times;">II El Dorado</span></span></em></p><p class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt; text-align: center;" align="center"><em style="mso-bidi-font-style: normal;"><span><span style="font-family: Times;">Allegro ma non troppo<strong style="mso-bidi-font-weight: normal;"> </strong></span></span></em></p></span></span></p><p class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt; text-indent: 0.5in; line-height: 200%;"><span><span style="font-family: Times;">Los d&iacute;as que siguieron Tom intent&oacute; combatir el des&aacute;nimo de mil maneras.<span style="mso-spacerun: yes;">&nbsp; </span>En vez de aceptar con resignaci&oacute;n el hado, y achacarlo a la vida, que es as&iacute; a veces, Tom se dedic&oacute; a visitar bufete tras bufete en busca de un abogado que le prometiera resolver el pleito a su favor.<span style="mso-spacerun: yes;">&nbsp; </span>Ni siquiera Allen Rothenberger, de la firma Rothenberger &amp; Rothenberger,<span style="mso-spacerun: yes;">&nbsp; </span></span></span><span style="font-family: Symbol; mso-ascii-font-family: Times; mso-hansi-font-family: Times; mso-char-type: symbol; mso-symbol-font-family: Symbol;"><span style="mso-char-type: symbol; mso-symbol-font-family: Symbol;">&frac34;</span></span><span><span style="font-family: Times;">que se anunciaban en la tele prometiendo indemnizaciones millonarias a todo el que tuviera la mala suerte o el designio de caer en una zanja de alba&ntilde;iles</span></span><span style="font-family: Symbol; mso-ascii-font-family: Times; mso-hansi-font-family: Times; mso-char-type: symbol; mso-symbol-font-family: Symbol;"><span style="mso-char-type: symbol; mso-symbol-font-family: Symbol;">&frac34;</span></span><span><span style="font-family: Times;"><span style="mso-spacerun: yes;">&nbsp; </span>le anim&oacute; a seguir con la porf&iacute;a.<span style="mso-spacerun: yes;">&nbsp; </span>El caso estaba claro, y ni Perry Mason redivivo le ahorrar&iacute;a la multa. </span></span></p><p class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt; line-height: 200%;"><span><span style="font-family: Times;"><span style="mso-tab-count: 1;">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>La se&ntilde;ora Rugelach hab&iacute;a venido de alguna remota parte de Europa muchos a&ntilde;os antes, y a&uacute;n conservaba esa resignaci&oacute;n que caracteriza a quienes las han pasado canutas durante siglos.<span style="mso-spacerun: yes;">&nbsp; </span>Esa fue, y no otra, la fuerza que la sostuvo cuando qued&oacute; in&uacute;til el padre de Tom.<span style="mso-spacerun: yes;">&nbsp; </span>Silencio y barajar, achantarse y a seguir tirando para adelante, que Dios aprieta pero no ahoga, y cuando cierra una puerta otra se abre.<span style="mso-spacerun: yes;">&nbsp; </span>Pero su reto&ntilde;o era producto del pa&iacute;s. Lo de la resignaci&oacute;n callada le sonaba a actitud muy digna en Gandhi, o en un monta&ntilde;&eacute;s balc&aacute;nico harto de injusticias y limpiezas &eacute;tnicas.<span style="mso-spacerun: yes;">&nbsp; </span>Pero en un americano de pro, hijo de la tierra de la oportunidad y merecedor por derecho de nacimiento de todos y cada uno de los derechos concebibles al ser humano en su m&aacute;s alta y elaborada expresi&oacute;n,<span style="mso-spacerun: yes;">&nbsp; </span>resignarse de ese modo no era justificable, perdonable ni aceptable.<span style="mso-spacerun: yes;">&nbsp; </span>Por no hablar de lo antipatri&oacute;tico, y hasta lo anticonstitucional que una actitud resignada a buen seguro supon&iacute;a. </span></span></p><p class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt; line-height: 200%;"><span><span style="font-family: Times;"><span style="mso-spacerun: yes;">&nbsp;</span><span style="mso-tab-count: 1;">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>Pronto, Tom adopt&oacute; la firmeza de opini&oacute;n y escasez de perspectiva que solemos asociar con la decisi&oacute;n inquebrantable, tomada tras convolutos razonamientos y reflexiones: si fuese necesario, luchar&iacute;a hasta el final para reivindicar sus derechos, "you can bet your bottom dollar&hellip;"<span style="mso-spacerun: yes;">&nbsp; </span>Y si bien la negativa de hasta los m&aacute;s ladinos enga&ntilde;abobos de la abogac&iacute;a le hiciera, como hemos visto,<span style="mso-spacerun: yes;">&nbsp; </span>abandonar la idea del recurso legal, otros recursos asistir&iacute;an su justa lucha y allanar&iacute;an el camino de su satisfacci&oacute;n.<span style="mso-spacerun: yes;">&nbsp; </span>Como en las pel&iacute;culas de Charles Bronson. </span></span></p>]]></description><pubDate>Mon, 02 Jun 2008 16:06:00 +0000</pubDate></item><item><title>El caso del vengador pir&#xF3;mano (Divertimento muy barroco en 10 movimientos)</title><link>https://cuadernosdelavapies.blogia.com/2008/053102-el-caso-del-vengador-piromano-divertimento-muy-barroco-en-10-movimientos-.php</link><guid isPermaLink="true">https://cuadernosdelavapies.blogia.com/2008/053102-el-caso-del-vengador-piromano-divertimento-muy-barroco-en-10-movimientos-.php</guid><description><![CDATA[<p class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt; line-height: 150%; text-align: center;" align="center"><strong><span style="color: #000000; font-family: Times; mso-bidi-font-weight: normal;">I</span></strong><span style="color: #000000;"></span></p><p class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt; text-align: center;" align="center"><strong style="mso-bidi-font-weight: normal;"><span style="color: #000000; font-family: Times; mso-bidi-font-weight: normal;"><span style="mso-spacerun: yes;"><span style="mso-spacerun: yes;">&nbsp;</span></span>Una desafortunada casualidad</span></strong><span style="color: #000000;"></span></p><p class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt; text-align: center;" align="center"><em style="mso-bidi-font-style: normal;"><span style="color: #000000; font-family: Times; mso-bidi-font-style: normal;">Adagio Assai</span></em><span style="color: #000000;"></span></p><p class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt; text-indent: 0.5in; line-height: 200%;"><span style="color: #000000; font-family: Times;">Tom Rugelach era un buen conductor. Siempre respetaba (en la medida de lo prudente) los limites de velocidad, jamas se saltaba un sem&aacute;foro en rojo o un <em style="mso-bidi-font-style: normal;"><span style="font-family: Times; mso-bidi-font-style: normal;">stop</span></em>, y siempre aparcaba el auto donde no hubiera ni rastro de se&ntilde;ales de prohibido.<span style="mso-spacerun: yes;"> <span style="mso-spacerun: yes;">&nbsp;</span></span>Parar, siquiera un instante, delante de una boca de incendios no era su estilo ni su <em style="mso-bidi-font-style: normal;"><span style="font-family: Times; mso-bidi-font-style: normal;">modus operandi</span></em>, valga el latinajo.<span style="mso-spacerun: yes;"> <span style="mso-spacerun: yes;">&nbsp;</span></span>Por todo ello, aquel d&iacute;a de lluvia tremenda y<span style="mso-spacerun: yes;"> <span style="mso-spacerun: yes;">&nbsp;</span></span>fr&iacute;o desagradable en que dejara (si bien por unos instantes y sin que sirviera de precedente)<span style="mso-spacerun: yes;"> <span style="mso-spacerun: yes;">&nbsp;</span></span>el coche frente a la boca de riego, mientras se acercaba al portal&oacute;n de la escuela a recoger a sus hijos, Tom Rugelach se llev&oacute; una desagradable sorpresa.<span style="mso-spacerun: yes;"> Como quiera que, no habiendo anticipado la posibilidad de un incendio en las proximidades, Tom se fio de la fortuna, &eacute;sta, que es muy arisca se lo tom&oacute; a chuler&iacute;a. Y como adem&aacute;s de arisca, es poco original, no tuvo otra forma de mostrar a Tom Rugelach su osad&iacute;a disponiendo que se declarara un incendio, como no, en las proximidades m&aacute;s inmediatas al malhadado coche de nuestro personaje. As&iacute;, </span>el incendio se declar&oacute;, m&aacute;s como amante impetuoso que como t&iacute;mido pretendiente, y la novia, en este caso el edificio adyacente al centro escolar, se vio pronto rodeada por las llamas de la pasi&oacute;n encendidas a su alrededor. </span><span style="color: #000000;"></span></p><p class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt; text-indent: 0.5in; line-height: 200%;"><span style="color: #000000; font-family: Times;">Aterrado, Tom Rugelach solt&oacute; las manitas de sus hijos y se puso blanco al ver el estado en que un cami&oacute;n de bomberos hab&iacute;a dejado su mal estacionado veh&iacute;culo. Llegados all&iacute; con la prisa y la urgencia que les caracteriza, los bomberos hab&iacute;an, en su celo extintor, desalojado el coche de Tom por la fuerza, para tener as&iacute; acceso a la boca de incendios. El problema fue que los miembros del servicio contra incendios no se bajaron del cami&oacute;n en el que acud&iacute;an a su honrosa misi&oacute;n antes de desalojar el coche de nuestro protagonista, con las consecuencias f&aacute;cilmente deducibles del gesto de asombro y consternaci&oacute;n que acabamos de ver en el rostro de &eacute;ste. Antes bien, arremetieron contra el veh&iacute;culo, nunca se sabr&aacute; si de manera fortuita o a consecuencia de un justificable celo profesional no exento de malicia hacia el (para ellos) an&oacute;nimo saboteador.<span style="mso-spacerun: yes;"> <span style="mso-spacerun: yes;">&nbsp;</span></span>La diferencia de masa entre ambos veh&iacute;culos, a&ntilde;adida a la velocidad a la que se desplazaba el mayor de ellos, sin olvidar el detalle de que el menor se hallaba por completo inm&oacute;vil en el momento del impacto, ayudan a imaginarse el estado en que qued&oacute; el Honda Civic de Tom Rugelach, confirmando de paso las ventajas que tiene compartir narrador y lector unos conocimientos m&iacute;nimos de las leyes de la F&iacute;sica.</span><span style="color: #000000;"></span></p><p class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt; line-height: 200%;"><span style="color: #000000; font-family: Times;"><span style="mso-tab-count: 1;">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>Cuando acudi&oacute; junto a los afanosos bomberos, que desenrollaban las mangueras con prisa y eficacia, nuestro hombre se top&oacute; con la total falta de colaboraci&oacute;n de los miembros del Servicio de Extinci&oacute;n de Incendios, que le comunicaron de forma bastante grosera que hiciese el favor de quitarse de en medio, que estorbaba y que hab&iacute;a una casa ardiendo.<span style="mso-spacerun: yes;"> <span style="mso-spacerun: yes;">&nbsp;</span></span>La madre de Tom siempre dec&iacute;a que su hijo hab&iacute;a mostrado tozudez desde muy ni&ntilde;o.<span style="mso-spacerun: yes;"> </span>Seg&uacute;n la buena se&ntilde;ora, antes de aprender a hablar, su v&aacute;stago ya se hab&iacute;a convertido en un maestro a la hora de salirse con la suya de cualquier modo posible, ya fuera llorando continuadamente durante horas, o simplemente berreando hasta empujar al l&iacute;mite la paciencia de sus se&ntilde;ores progenitores.<span style="mso-spacerun: yes;"> </span>Mr Rugelach, el padre de Tom, era muy buen hombre pero muy inestable en lo tocante a las emociones, tanto que un buen d&iacute;a se le juntaron el hambre con las ganas de comer (digo una depresi&oacute;n originada por el estr&eacute;s con una insoportable tarde de llantinas y berreas infantiles) y Mr. Rugelach, fuera de s&iacute; en lo ps&iacute;quico, decidi&oacute; hacer lo propio con lo f&iacute;sico y se lanz&oacute; de cabeza por la ventana.<span style="mso-spacerun: yes;"> </span>No se mat&oacute;, empero, dada la escasa altura del segundo piso donde en aquel entonces resid&iacute;an los Rugelach, sino que qued&oacute; in&uacute;til para el resto de sus d&iacute;as.<span style="mso-spacerun: yes;"> </span>Los cuales fueron muchos, y dieron mucho que hacer a Mrs. Rugelach, que lo acept&oacute; todo con resignaci&oacute;n cristiana. </span><span style="color: #000000;"></span></p><p class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt; line-height: 200%;"><span style="color: #000000; font-family: Times;"><span style="mso-tab-count: 1;">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>Puestos as&iacute; en antecedentes de su personalidad, no nos ser&aacute; dif&iacute;cil imaginar c&oacute;mo se pondr&iacute;a de pesado esta vez con los bomberos el ya crecidito Tom.<span style="mso-spacerun: yes;"> </span>Lo suficiente como para que el capit&aacute;n de estos le comunicara de mala manera que hiciese el favor de desaparecer de all&iacute; si no quer&iacute;a que lo detuviera por esc&aacute;ndalo p&uacute;blico.<span style="mso-spacerun: yes;"> </span>Tom dudaba de la validez de la amenaza, sospechando que un capit&aacute;n de bomberos por muy capit&aacute;n que fuera y mucha gorra de plato y mucha sirena en el coche carec&iacute;a de la autoridad constitucional para arrestarle a uno.<span style="mso-spacerun: yes;"> <span style="mso-spacerun: yes;">&nbsp;</span></span>Mientras as&iacute; dudaba, not&oacute; Tom con desasosiego c&oacute;mo la cara del capit&aacute;n se enrojec&iacute;a cada vez m&aacute;s y se le empezaban a notar las venas de las sienes. <span style="mso-spacerun: yes;"><span style="mso-spacerun: yes;">&nbsp;</span></span>Advertido del sentido com&uacute;n, o de lo que de &eacute;l le quedaba, el ultrajado infractor del c&oacute;digo de circulaci&oacute;n opt&oacute; por una retirada estrat&eacute;gica, y se fue con sus hijos, que estaban muy contentos por la de aventuras que iban a poder<span style="mso-spacerun: yes;"> <span style="mso-spacerun: yes;">&nbsp;</span></span>referir el d&iacute;a siguiente a sus amiguitos.</span><span style="color: #000000;"></span></p><p class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt; line-height: 200%;"><span style="color: #000000; font-family: Times;"><span style="mso-tab-count: 1;">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>Cuando, a la ma&ntilde;ana siguiente, Tom Rugelach volv&iacute;a en el taxi a la oficina, tras hacer una visita burocr&aacute;tica a la concejal&iacute;a de tr&aacute;fico, lo hac&iacute;a cariacontecido y meditabundo. El resultado de sus pesquisas y quejas hab&iacute;a puesto en claro una cosa.<span style="mso-spacerun: yes;"> <span style="mso-spacerun: yes;">&nbsp;</span></span>El seguro de responsabilidad civil que ten&iacute;a suscrito desde hac&iacute;a tiempo no cubr&iacute;a esta eventualidad.<span style="mso-spacerun: yes;"> <span style="mso-spacerun: yes;">&nbsp;</span></span>Estacionarse, si bien por breves minutos, frente a una boca de incendios, no s&oacute;lo era ilegal, sino peligroso y<span style="mso-spacerun: yes;"> <span style="mso-spacerun: yes;">&nbsp;</span></span>caro.<span style="mso-spacerun: yes;"> <span style="mso-spacerun: yes;">&nbsp;</span></span>El coche quedaba hecho trizas, y adem&aacute;s le ca&iacute;a una multa que derribaba de un soplo sus esperanzas de irse de vacaciones a Miami el verano pr&oacute;ximo. </span><span style="color: #000000;"></span></p><p class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt; line-height: 150%;"><span><span style="font-family: Times New Roman;">Continuar&aacute; (mucho me temo que)</span></span></p><p>&nbsp;</p>]]></description><pubDate>Sat, 31 May 2008 18:24:00 +0000</pubDate></item><item><title>Pegando carteles</title><link>https://cuadernosdelavapies.blogia.com/2008/053101-pegando-carteles.php</link><guid isPermaLink="true">https://cuadernosdelavapies.blogia.com/2008/053101-pegando-carteles.php</guid><description><![CDATA[<p>El mayor tiene 38. En estos momentos no trabaja. Vive con su madre y un perro. La se&ntilde;ora es viuda de sub-oficial adepto al r&eacute;gimen. El m&aacute;s joven no pasa de los 21. Conduce un Mini Cooper que parece de juguete. Lo usa para ir a la universidad privada donde cursa estudios, desde que suspendi&oacute; la selectividad y su padre le dijo que o eso o ganarse el jornal en la empresa familiar. De la que &eacute;l ni siquiera conoce el sector econ&oacute;mico en que se inscribe. El mayor vive en Vallecas. El menor se traga todas las ma&ntilde;anas el atasco de&nbsp;La Moraleja a Ciudad Universitaria, oyendo la radio. Luego, en vez de ir a clase de &Eacute;tica Cristiana (obligatoria y com&uacute;n en todas las titulaciones de Humanidades) se fuma unos porros con los amigos, buenos chavales. Menos los d&iacute;as en que el otro viene a recogerle y se van los dos en el MIni por ah&iacute;, a pegar carteles. "Esto se llena de negros todo el d&iacute;a, pidiendo o aparcando coches, y molestando a las se&ntilde;oras que va a hacer la compra tan tranquilas" dice el mayor, mientras pasan por Juli&aacute;n Romea. A la altura del Vips el m&aacute;s joven aparca el Mini en doble fila, y bajan los&nbsp;dos, uno con el cubo y el otro con&nbsp;papel y escoba. Est&aacute;n excitados. Se sienten&nbsp;rebeldes, y quieren imaginarse temerarios, aunque en realidad&nbsp;no corren ning&uacute;n riesgo. Otra cosa ser&iacute;a intentar fijar los carteles en las tapias que rodean al Constitucional. Adem&aacute;s de las c&aacute;maras, est&aacute;n los polic&iacute;as, que no tienen el m&aacute;s m&iacute;nimo problema en que vayan a hacerlo a media manzana, por la Plaza de Cristo Rey, pero que no les van a dejar&nbsp;pegar consignas de "La Nueva Espa&ntilde;a" m&aacute;s ac&aacute; del Hospital. "Mientras cada uno permanezca en su sitio, no hay problema" dice de nuevo el mayor. "Y el sitio de &eacute;sos es el puto pa&iacute;s de donde hayan salido"&nbsp;comenta, mientras repasa con la escoba&nbsp;chorreante de engrudo el cartel que el m&aacute;s joven sostiene por las esquinas. Luego asiente, pero en realidad est&aacute; distra&iacute;do mirando al Mini. "Se ha portado el viejo con el regalo de cumplea&ntilde;os. Si no tuviera ese pronto que tiene..."&nbsp;&nbsp;&nbsp;</p>]]></description><pubDate>Sat, 31 May 2008 01:15:00 +0000</pubDate></item><item><title>Cernuda en Massachusetts</title><link>https://cuadernosdelavapies.blogia.com/2008/052901-cernuda-en-massachusetts.php</link><guid isPermaLink="true">https://cuadernosdelavapies.blogia.com/2008/052901-cernuda-en-massachusetts.php</guid><description><![CDATA[<p>Mount Holyoke, Massachusetts. All&iacute; recal&oacute; Cernuda, en un sitio id&iacute;lico durante dos semanas al a&ntilde;o, una en primavera y la otra en oto&ntilde;o, cuando el paisaje se viste de colores que para un sure&ntilde;o son tan imposibles como los de un olivar en febrero para alguien de Nueva Inglaterra.<br />Las restantes cincuenta semanas del a&ntilde;o en Mount Holyoke debieron ser terribles para Cernuda. Se&ntilde;oritas de la alta burgues&iacute;a prepar&aacute;ndose acad&eacute;micamente para cazar un marido con talento y tener buenos temas de conversaci&oacute;n en los cocktails y soirees (should I say parties?), padres y madres de dichas se&ntilde;oritas, pastores episcopalianos tomando "Martini Dry" y donantes de la universidad, a quienes habr&iacute;a que entretener en veladas interminables, pues para eso gastaban sumas millonarias en mantener el prestigio de la instituci&oacute;n, todo ello debi&oacute; hac&eacute;rsele trago amargo al poeta. <br />Pero quiero suponer que lo m&aacute;s amargo para Cernuda fue vivir en una continua penumbra, en la oscuridad septentrional y anglosajona de Nueva Inglaterra, de inviernos mucho m&aacute;s largos y aburridos que aquellas veladas pseudo-acad&eacute;micas. Cuando est&aacute;s habituado a tener que quedarte en casa porque hay d&iacute;as en que el sol justiciero hace reverberar las baldosas de la calle, tener que hacerlo porque cubre la puerta de tu casa un metro de nieve sucia, vieja y dura resulta muy duro. Tanto, que la explosi&oacute;n caduca del oto&ntilde;o, con su org&iacute;a de rojos, amarillos y ocres no justifica el sacrificio.<br />Quiz&aacute; por eso, en parte, Cernuda acab&oacute; y&eacute;ndose a vivir a M&eacute;xico.</p><p>Recomiendo ver este v&iacute;deo, acompa&ntilde;ado de un texto del poeta. Yo lo encontr&eacute; aqu&iacute;: <a href="http://elojodeltuerto.com/">http://elojodeltuerto.com/</a></p>]]></description><pubDate>Thu, 29 May 2008 23:18:00 +0000</pubDate></item><item><title>Y Losantos sue&#xF1;os son</title><link>https://cuadernosdelavapies.blogia.com/2008/052601-y-losantos-suenos-son.php</link><guid isPermaLink="true">https://cuadernosdelavapies.blogia.com/2008/052601-y-losantos-suenos-son.php</guid><description><![CDATA[<p>Anoche so&ntilde;&eacute; que Jim&eacute;nez Losantos se dejaba crecer una florida barba, ce&ntilde;&iacute;a (en buen hora) espada al cinto, y acaudillaba una hueste de taxistas madrile&ntilde;os, que asaltaban los altos alc&aacute;zares de la calle G&eacute;nova al grito de "&iexcl;con dos cojones!". El cielo se abr&iacute;a para presenciar tan magna ocasi&oacute;n y desde &eacute;l, como un pant&oacute;crator leridano, presid&iacute;a el mism&iacute;simo Caudillo, a la su diestra Aznar, el&nbsp;de las negras guedejas, y a la siniestra (es un decir) la Duquesa de los Aguirres. Un coro de alf&eacute;reces de infanter&iacute;a travestidos de querubines (las alas, en vez de plumas blancas, lo eran de pollo frito del Kentucky Fried Chicken) presentaba armas, mientras Bel&eacute;n Esteban (juro que yo tampoco s&eacute; qu&eacute; hac&iacute;a &eacute;sta en mi sue&ntilde;o, a juzgar por el c&aacute;sting on&iacute;rico) recitaba un madrigal con el t&iacute;tulo de "A Jean Marie Le Pen, mon seigneur".</p><p>Esta ma&ntilde;ana hice venir a mis aposentos al astr&oacute;logo judiciario que solemos mantener en n&oacute;mina desde que acert&oacute; la combinaci&oacute;n de la Primitiva, y le orden&eacute; que me lo analizara (el sue&ntilde;o).&nbsp;Abandon&oacute; la estancia cabizbajo, y esta noche, a la hora de cenar, me ha puesto junto al&nbsp;plato de salmorejo&nbsp;un sobre con su dimisi&oacute;n.&nbsp;"Me voy por donde he venido", ha dicho mientras desaparec&iacute;a, con un petate al hombro. Me he quedado con dos palmos de narices, y he intentado inquirir entre el servicio. Unos me han dicho que si era moro y que no le gustaban los afeitados en seco (tampoco yo&nbsp;entend&iacute; esa referencia a barbas mojadas y&nbsp;vecinos rasurados a la fuerza), mientras que otros hicieron veladas referencias a&nbsp;que la familia del astr&oacute;logo hab&iacute;a sido de herejes, y reconciliada por el Santo&nbsp;Oficio por haber votado a Izquierda Unida en unas auton&oacute;micas.</p><p>El caso es que me he quedado sin astr&oacute;logo judiciario (y eso que le deb&iacute;a el salario de tres meses) y sin saber qu&eacute; significaba, vaticinaba u otros&iacute; advert&iacute;a mi sue&ntilde;o, con lo que temo no poder conciliarlo esta noche. Har&iacute;a llamar al buf&oacute;n de la corte, pero desde que le pegaron una paliza los seguratas del metro, est&aacute; muy trist&oacute;n y no me hace gracia ninguna.&nbsp;</p>]]></description><pubDate>Mon, 26 May 2008 00:56:00 +0000</pubDate></item><item><title>Picasso y el humo del tabaco</title><link>https://cuadernosdelavapies.blogia.com/2008/052301-picasso-y-el-humo-del-tabaco.php</link><guid isPermaLink="true">https://cuadernosdelavapies.blogia.com/2008/052301-picasso-y-el-humo-del-tabaco.php</guid><description><![CDATA[<p>Una nueva campa&ntilde;a publicitaria de ediciones SM (<a href="http://www.youtube.com/watch?v=5lIh9_GMU1Y ">http://www.youtube.com/watch?v=5lIh9_GMU1Y&nbsp;</a>&nbsp;intenta reivindicar la importancia que tienen, que tenemos, los profesores, los maestros, los que ense&ntilde;an. Alguna causa habr&aacute; para que se hagan necesarias estas campa&ntilde;as, as&iacute; como las otras, las institucionales que intentan recordarnos que no es labor f&aacute;cil ni debe menospreciarse a quien tiene a su cargo la educaci&oacute;n de los ciudadanos de dentro de poco. Y no digo m&aacute;s, porque duele.</p><p>En esta campa&ntilde;a en concreto figura un anuncio de televisi&oacute;n donde la protagonista (una profesora hablando en clase) cuenta una an&eacute;cdota de la vida de Picasso. Seg&uacute;n esta an&eacute;cdota, el genial malague&ntilde;o naci&oacute; muerto, y fue s&oacute;lo despu&eacute;s de que su t&iacute;o le soplara en la carita el humo del puro que se estaba fumando que el neonato por fin comenz&oacute; a respirar. La an&eacute;cdota queda registrada aqu&iacute;: <a href="http://www.psikeba.com.ar/articulos/VDpicasso.htm">http://www.psikeba.com.ar/articulos/VDpicasso.htm</a>&nbsp;en un texto de Viviana Dreidemie "Yo Picasso: La pen&uacute;ltima versi&oacute;n de la&nbsp;realidad". Lo de que naciera muerto me parece querer rizar un poco el rizo. Es de pensar que con soplar para aclarar las v&iacute;as respiratorias del beb&eacute; habr&iacute;a sido suficiente, sin que tuviera que intervenir el humo del cigarro, pero Picasso era un tanto dado a adornar su biograf&iacute;a, y el puro que da la primera bocanada de vida a quien habr&iacute;a de convertirse en uno de sus m&aacute;s geniales celebrantes da un toque po&eacute;tico a la historia.</p><p>Pero lo que me da pena es pensar que, incluso con la jurisprudencia sentada por la emisi&oacute;n de este spot publicitario, nada ni nadie me salvar&iacute;an de la quema si se me ocurriera usar esta an&eacute;cdota en clase. Habr&iacute;a que ver la de protestas airadas de algunos padres de alumnos, ofendidos y exigiendo ver castigada mi invitaci&oacute;n al uso y disfrute de tabaco y otras drogas, que ser&iacute;a lo &uacute;nico en que muchos pensar&iacute;an si sus nenes les comentaran a la mesa del almuerzo lo que el profesor cont&oacute; el otro d&iacute;a en clase.</p>]]></description><pubDate>Fri, 23 May 2008 21:16:00 +0000</pubDate></item><item><title>Un d&#xED;a de San Isidro</title><link>https://cuadernosdelavapies.blogia.com/2008/051601-un-dia-de-san-isidro.php</link><guid isPermaLink="true">https://cuadernosdelavapies.blogia.com/2008/051601-un-dia-de-san-isidro.php</guid><description><![CDATA[<p>Dej&eacute; de escribir. Deb&iacute;a haber seguido creyendo en que el escaso conteo de visitas en realidad significaba otros tantos lectores, pero me lleg&oacute; la edad adulta como quien pilla el sarampi&oacute;n a destiempo, y lo abandon&eacute;. Me entr&oacute; miedo a vivir, a no conseguir hacerlo decentemente (vivir, escribir, lo que sea) me obsesion&eacute; con los alquileres y me convenc&iacute; de que mis palabras no encontrar&iacute;an lectores. Tuve un hijo y tuve que ponerme corbatas para pagar el alquiler. El contador de visitas segu&iacute;a goteando un m&iacute;sero chorrito, que nunca llegar&iacute;a a llenarme el vaso. Adem&aacute;s, me dije, la mayor&iacute;a ser&aacute;n gente que acaban all&iacute; por arte de birlibirloque digital.</p><p>Hoy ha hecho 38 a&ntilde;os desde el d&iacute;a en que nac&iacute;. Hubo intenci&oacute;n, dicen, de cristianarme con el nombre del santo madrile&ntilde;o. Pero alguien (desde aqu&iacute; le doy las gracias) vot&oacute; en contra (suponiendo que la decisi&oacute;n de darme nombre se sometiera a c&oacute;nclave, lo cual dudo, por m&aacute;s que me gustar&iacute;a as&iacute; imaginarlo). Y que no se enojen los hagi&oacute;filos (s&iacute;, me la acabo de inventar, &iquest;y qu&eacute;? &iquest;habr&aacute; un comit&eacute; de lectores indignados de enviarme una protesta firmada&nbsp;en defensa de la lengua castellana...?) porque nada tengo en contra del moz&aacute;rabe labrador, si acaso que anduviera meti&eacute;ndose en pol&iacute;ticas, apareci&eacute;ndose a Alfonso VIII para ayudarle a ganar en Las Navas de Tolosa,&nbsp;labor que, sin&nbsp;duda, le pis&oacute; a Santiago, quien para esos menesteres era el m&aacute;s indicado.</p><p>El caso es que no me pusieron Isidro, ni me criaron para labrador, ni puse pies en Madrid hasta ser ya muy talludito y, no obstante, hoy he celebrado mi cumplea&ntilde;os con mi hijo, vestidos ambos de chulapos, paseando para que nos parasen las viejas a decir lo guapo y lo simp&aacute;tico que estaba mi beb&eacute; vestido de lumpen proletariat urbano de finales del XIX, haci&eacute;ndonos fotos&nbsp;e hinch&aacute;ndome de orgullo paterno. Y ahora, para m&aacute;s inri, voy y lo cuelgo en mi blog.</p><p>&nbsp;&nbsp;</p>]]></description><pubDate>Fri, 16 May 2008 01:49:00 +0000</pubDate></item><item><title>Viajar, morir</title><link>https://cuadernosdelavapies.blogia.com/2007/070301-viajar-morir.php</link><guid isPermaLink="true">https://cuadernosdelavapies.blogia.com/2007/070301-viajar-morir.php</guid><description><![CDATA[<span style="font-size: 9pt; font-family: Verdana">En las noticias de un canal nacional de televisi&oacute;n dan la noticia.&nbsp;Todav&iacute;a no se dispone de suficiente informaci&oacute;n, pero el presentador promete ofrecerla a sus televidentes en cuanto se recaben "nuevas noticias llegadas desde ese peque&ntilde;o pa&iacute;s de la Pen&iacute;nsula Ar&aacute;biga donde 7 espa&ntilde;oles han perdido la vida en un atentado terrorista". </span><span style="font-size: 9pt; font-family: Verdana">Yemen</span><span style="font-size: 9pt; font-family: Verdana">, compruebo, tiene una superficie de casi 528.000 quil&oacute;metros cuadrados, 22.00 m&aacute;s que Espa&ntilde;a. Su poblaci&oacute;n es de alrededor de 20 millones de personas. </span><p><span style="font-size: 9pt; font-family: Verdana">Desde esta parte </span><span style="font-size: 9pt; font-family: Verdana">del</span><span style="font-size: 9pt; font-family: Verdana"> mundo, todo parece m&aacute;s peque&ntilde;o de lo que es, y el Yemen no iba a ser una excepci&oacute;n. Tambi&eacute;n la ignorancia humana es mayor de lo que parec&iacute;a. Lo absurdo, lo terrible, es que 7 de los de decidieron poner fin a esa ignorancia, 7 viajeros que quisieron ir a ver la realidad, para volver y contarlo a otros (que viene a ser la &uacute;nica forma de entender a otros pueblos de una vez por todas) hayan tenido que pagar con su vida. &iquest;Ad&oacute;nde va el Ser Humano de vacaciones este milenio? &iquest;de cabeza a una &eacute;poca oscura, en la que los ant&iacute;podas vuelvan a ser extra&ntilde;os seres de una pierna o cabeza de perro, a fuerza de no vernos, de no tocarnos con ellos, de no saber, de no querer conocer? Es una l&aacute;stima que s&oacute;lo consideremos h&eacute;roes a los viajeros antiguos (Odiseo, Marco Polo, Cabeza de Vaca...). Quiz&aacute; alg&uacute;n d&iacute;a, si no seguimos desciviliz&aacute;ndonos a marchas forzadas, estos 7 valientes ser&aacute;n considerados luchadores contra el aislamiento, el miedo y&nbsp;la ignorancia. </span></p>&nbsp; <p>&nbsp;</p>]]></description><pubDate>Tue, 03 Jul 2007 11:04:00 +0000</pubDate></item><item><title>Paradoja inmobiliario-futbol&#xED;stica</title><link>https://cuadernosdelavapies.blogia.com/2007/061901-paradoja-inmobiliario-futbolistica.php</link><guid isPermaLink="true">https://cuadernosdelavapies.blogia.com/2007/061901-paradoja-inmobiliario-futbolistica.php</guid><description><![CDATA[<p>Vaya por delante que reconozco mi ignorancia en lo tocante a leyes financieras y/o macro-econ&oacute;micas. Pero el otro d&iacute;a se me plante&oacute; la siguiente duda, al o&iacute;r que los revendedores de entradas para el f&uacute;tbol deben hacerlo a "escondidas", pues la ley proh&iacute;be su actividad:</p><p>Si es ilegal comprar una entrada de tribuna en el Santiago Bernabeu por &iquest;50 euros? y luego revenderla por &iquest;850?, entonces &iquest;por qu&eacute; no lo es comprar un zulo de 40 metros cuadrados por 6 millones de pesetas y venderlo 4 a&ntilde;os despu&eacute;s por 300.000 Euros del ala?</p><p>O, expresado de otra forma, &iquest;por qu&eacute; el capitalismo salvaje sirve para mantener una poblaci&oacute;n al completo adeudada o infra-alojada, pero en cambio no es aplicable para pedir el oro&nbsp;y el magreb&iacute; por 90 minutos de expansionismo deportivo?</p>]]></description><pubDate>Tue, 19 Jun 2007 15:25:00 +0000</pubDate></item><item><title>Paradojas con hemoglobina, o contradicciones sangrientas</title><link>https://cuadernosdelavapies.blogia.com/2006/072101-paradojas-con-hemoglobina-o-contradicciones-sangrientas.php</link><guid isPermaLink="true">https://cuadernosdelavapies.blogia.com/2006/072101-paradojas-con-hemoglobina-o-contradicciones-sangrientas.php</guid><description><![CDATA[<p style="margin: 0in 0in 0pt" class="MsoNormal"><span>Seg&uacute;n el Partido Popular, Israel no hace m&aacute;s que responder leg&iacute;timamente a un ataque terrorista perpetrado desde territorio liban&eacute;s. En consecuencia, la aviaci&oacute;n y artiller&iacute;a israel&iacute;es pueden en toda ley bombardear Beirut. Y si se aduce que mire usted, que si las v&iacute;ctimas inocentes, que si cientos de miles de personas que nada tienen que ver con terrorismo, cohetes ni escopetas de feria, la respuesta es tan tajante como su defensa de las v&iacute;ctimas de ETA: &ldquo;no se puede permitir que los terroristas se amparen y/o escuden tras la poblaci&oacute;n civil. Caiga quien caiga, y esto es lo que hay.&rdquo;</span></p><span>&nbsp;</span> <p style="margin: 0in 0in 0pt" class="MsoNormal"><span>Supongo que el PP va diciendo estas cosas por convencimiento moral e ideol&oacute;gico, no s&oacute;lo por el mezquino deseo de desgastar al Gobierno. Por ello, me pregunto c&oacute;mo habr&iacute;an reaccionado estos mismos se&ntilde;ores a una situaci&oacute;n imposible hoy y muy improbable hace 25 a&ntilde;os. Supongamos, por amor al arte, que ETA hubiese arrojado piedras contra su propio tejado, atentando gravemente contra intereses y vidas franceses, desde supuestas bases en el coraz&oacute;n monta&ntilde;oso y monta&ntilde;ero de las Vascongadas / Euskal Herria. Supongamos que el gobierno franc&eacute;s, tomando una decisi&oacute;n digna de un rabino ultra-ortodoxo, hubiese bombardeado Pamplona, Bilbao, Zaragoza y tres o cuatro ciudades de la Meseta, mientras La Barceloneta era blanco de la artiller&iacute;a naval gabacha. </span></p><span>&nbsp;</span> <p style="margin: 0in 0in 0pt" class="MsoNormal"><span>Supongamos que, adem&aacute;s de dejar a la Espa&ntilde;a en transici&oacute;n a merced de un golpe de Estado, nos hubieran arrasado el Barajas pre-T4 y, de paso, toda la red de carreteras, con m&aacute;s de la mitad de los dichosos pantanos del franquismo y&eacute;ndose por el desag&uuml;e a base de pepinazos teledirigidos. Seamos &ldquo;gore&rdquo;, y pongamos que, en esta &ldquo;justa&rdquo; retribuci&oacute;n francesa a un ataque terrorista abertzale desde aquende Hendaya, acabaran muertos varios cientos de civiles, entre ellos unos cuantos pro-etarras irredentos, con varias docenas de carlistas trasnochados, viajantes de quesos manchegos, abuelas navarras, gasolineros murcianos, fontaneros barceloneses de barriada, de las de cemento barato y derrumbe f&aacute;cil, y hasta alg&uacute;n que otro polic&iacute;a municipal de ciudad de provincias, Burgos por ejemplo, &iquest;por qu&eacute; no? </span></p><span>&nbsp;</span> <p style="margin: 0in 0in 0pt" class="MsoNormal"><span>Me pregunto si, seg&uacute;n los l&iacute;deres del Partido Popular, las marujas de la Transici&oacute;n habr&iacute;an sido justamente descritas como &ldquo;instrumento de los terroristas&rdquo;, o &ldquo;escudo humano&rdquo; tras el que se cocinan atentados terroristas. Supongo que, en pura l&oacute;gica, as&iacute; deber&iacute;a ser; pero claro, como dec&iacute;a, se trata de un supuesto imposible, improbable, pura demagogia, al fin y al cabo.<span>&nbsp; </span><span>&nbsp;</span><span>&nbsp;</span></span></p>]]></description><pubDate>Fri, 21 Jul 2006 13:10:00 +0000</pubDate></item><item><title/><link>https://cuadernosdelavapies.blogia.com/2006/071901.php</link><guid isPermaLink="true">https://cuadernosdelavapies.blogia.com/2006/071901.php</guid><description><![CDATA[<p style="margin: 0in 0in 0pt" class="MsoNormal"><span>Tengo un amigo en Beirut. Estos d&iacute;as hemos estado en contacto &ndash;l&oacute;gicamente preocupado yo, y muy asustado &eacute;l, con m&aacute;s raz&oacute;n. Esta ma&ntilde;ana le envi&eacute; una URL, para invitarle a que leyera lo que Gustavo de Ar&iacute;stegui escribe y muchos otros debaten en la red: </span></p><p style="margin: 0in 0in 0pt" class="MsoNormal"><span><a href="http://blogs.periodistadigital.com/aristegui.php">http://blogs.periodistadigital.com/aristegui.php</a></span></p><span></span><span>&nbsp;</span> <p style="margin: 0in 0in 0pt" class="MsoNormal"><span>No deb&iacute; hacerlo. Me di cuenta cuando le&iacute; su lac&oacute;nico mensaje: &ldquo;Aqu&iacute; caen bombas en las panader&iacute;as, ya no quedan carreteras, y en Espa&ntilde;a todo sirve para desgastar al Gobierno. En Sol, tomando caf&eacute;, me parecer&iacute;a lo m&aacute;s normal del mundo. Ahora mismo no lo entiendo. Tengo que comprar agua. El problema es que no s&eacute; d&oacute;nde, a qui&eacute;n, ni c&oacute;mo, pero el ni&ntilde;o se me va a deshidratar. Hasta pronto.&rdquo;</span></p><span>&nbsp;</span> <p style="margin: 0in 0in 0pt" class="MsoNormal"><span>A media ma&ntilde;ana he perdido el contacto con mi amigo. Espero que est&eacute; bien, y que el &uacute;nico problema sea que por fin un F-16 haya acabado con el repetidor m&aacute;s cercano, o con el transformador que lo alimenta, como &eacute;l mismo llevaba temiendo desde que empezaron a caer bombas en su barrio. <span>&nbsp;</span></span></p>]]></description><pubDate>Wed, 19 Jul 2006 16:01:00 +0000</pubDate></item><item><title>El patio de mi casa es demasiado particular</title><link>https://cuadernosdelavapies.blogia.com/2006/032701-el-patio-de-mi-casa-es-demasiado-particular.php</link><guid isPermaLink="true">https://cuadernosdelavapies.blogia.com/2006/032701-el-patio-de-mi-casa-es-demasiado-particular.php</guid><description><![CDATA[<p><span style="font-size: 12pt">Cuando llueve, claro est&aacute;, se moja mi patio, y se moja la ropa tendida, que hay que volver a lavar, porque el aire de Lavapi&eacute;s est&aacute; muy sucio, y la lluvia no cae virgen sobre las s&aacute;banas limpias. </span></p><span style="font-size: 12pt"><span style="font-size: 12pt">En mi patio hay unos vecinos, los de arriba, que vienen de varias partes del mundo que no lo son de la Pen&iacute;nsula Ib&eacute;rica, ni del continente europeo. Viven en un piso igualito que el m&iacute;o, tambi&eacute;n alquilado, del mismo tama&ntilde;o, con la misma distribuci&oacute;n, la misma soler&iacute;a en la cocina y el mismo parquet de tarima flotante en el resto de sus 35 metros cuadrados. Tiene un dormitorio, como el m&iacute;o, desde el que se ver&aacute; el mismo trozo de cielo sucio y la misma ropa tendida; desde otra perspectiva quiz&aacute;, por estar m&aacute;s alto, pero con el mismo paisaje de poca esperanza.</span></span><span style="font-size: 12pt"> <span style="font-size: 12pt"><span style="font-size: 12pt">Los vecinos de arriba me hicieron blasfemar en alta voz el &uacute;ltimo fin de semana, harto como termin&eacute; de gritos, zapatazos, carreras, arrastre de muebles, voces y martillazos intempestivos durante horas sin fin, hasta bien entradas las de la madrugada. Y es que, donde comen tres, comen cuatro, que dec&iacute;a mi abuela, que supo de hambres. Y donde duermen, viven, festejan, cr&iacute;an reto&ntilde;os y disfrutan de la vida dos, tambi&eacute;n pueden hacerlo diez, a pesar de los 35 metros cuadrados y del cielo sucio y de la luz mezquina de patio que no lo es menos. Y a pesar tambi&eacute;n de la cefalea y la mala leche de un servidor que, harto de coles y de los nervios presa, termin&eacute; por llamar al casero de los vecinos.</span></span><span style="font-size: 12pt"><span style="font-size: 12pt"><span style="font-size: 12pt">El se&ntilde;or casero es due&ntilde;o de varios pisos de la finca en que vivo, pero no del que habito, gracias al cielo. Tambi&eacute;n lo es de una calva muy respetable, guarnecida de respetabil&iacute;simas sienes plateadas. Todos ellos (la calva, la plata de las sienes y el se&ntilde;or casero) son de esta parte del mundo, aunque no sabr&iacute;a decir de cu&aacute;l de sus collaciones, ni por una vez eso importa, que no s&oacute;lo de Estatuts vive el hombre. El se&ntilde;or casero se mostr&oacute; indignado cuando le llam&eacute; para decirle que sus inquilinos de arriba me estaban impidiendo o&iacute;r mis propios pensamientos, puros e impuros por igual, en lo que parec&iacute;a la construcci&oacute;n y posterior quema de una falla valenciana en medio del sal&oacute;n. &ldquo;Esa gente no son de aqu&iacute;, sabe di&oacute;s de qu&eacute; parte vienen, y se meten ciento y la madre y me destrozan el parqu&eacute;, que habr&aacute; luego que acuchillarlo, pero no se preocupe usted, que yo ma&ntilde;ana me encargo de advertirles que&hellip;</span></span><span style="font-size: 12pt"><span style="font-size: 12pt"><span style="font-size: 12pt">Inmediatamente me sent&iacute; c&oacute;mplice de la vileza. Palabras como &ldquo;moros&rdquo;, o &ldquo;negros&rdquo; salpicaron el resto de su parte de la conversaci&oacute;n, que no sonaba a disco rallado, sino a CD de los que te joden la lente y el l&aacute;ser, de los que emiten unos chasquidos que te hacen da&ntilde;o en el t&iacute;mpano. Luego me enter&eacute; de que s&iacute;, que claro que se mudaban m&aacute;s, que por eso el aumento del jaleo y el trasiego, para m&aacute;s inri de mi cefalea. Y tambi&eacute;n me enter&eacute; de que el alquiler del piso de arriba, con sus mismos 35 metros cuadrados, es de m&aacute;s de mil euros. Supongo que merecer&aacute; la pena acuchillar el suelo de tarima flotante cada cierto tiempo, a cambio de ese dinero. Tambi&eacute;n debe ser f&aacute;cil dar la raz&oacute;n a un vecino quejoso y capearle con dos comentarios racistas, xen&oacute;fobos y trillados, tan salidos del alma pero tan f&aacute;ciles de olvidar a finales de mes cuando ingresan el alquiler en nuestra cuenta bancaria.</span></span><span style="font-size: 12pt"><span style="font-size: 12pt"><span style="font-size: 12pt"><span style="font-size: 12pt">En cualquiera de &eacute;stas nos dir&aacute;n, si se nos ocurre pedir un pr&eacute;stamo hipotecario, que la cantidad destinada a la vivienda no debe superar cierto porcentaje de los ingresos familiares. Tambi&eacute;n nos dir&iacute;an, si alguien estuviera interesado en preguntar, que no son muchas las n&oacute;minas que superan los mil euros mensuales, y que muchas familias del barrio y sus patios tienen que vivir con ochocientos o menos. Sin embargo, los mil y mucho pico que cada mes se embolsa el muy &ldquo;acuchillador&rdquo; se&ntilde;or casero no son la excepci&oacute;n, sino la regla, y en alg&uacute;n sitio tienen que dormir, comer, festejar la vida, o sufrirla, los muchos miles de &ldquo;moros, negros o lo que sea&rdquo; (como los llamara el se&ntilde;or casero) que hoy limpian, construyen, arreglan, cuidan o simplemente habitan la ciudad, a cambio de sueldos a prueba de so&ntilde;adores. </span></span><span style="font-size: 12pt"><span style="font-size: 12pt"><span style="font-size: 12pt">Me pregunto qu&eacute; cantidad har&iacute;a que mereciese la pena acuchillar algo m&aacute;s que un suelo de madera.&nbsp; </span></span></span><span style="font-size: 12pt"><span style="font-size: 12pt"><span style="font-size: 12pt"><p>&nbsp;</p></span><span style="font-size: 12pt"><p>&nbsp;</p></span></span></span></span></span></span></span></span>]]></description><pubDate>Mon, 27 Mar 2006 20:17:00 +0000</pubDate></item><item><title>La tregua de ETA, claro -&#xBF;qu&#xE9; esper&#xE1;bais?</title><link>https://cuadernosdelavapies.blogia.com/2006/032401-la-tregua-de-eta-claro-que-esperabais-.php</link><guid isPermaLink="true">https://cuadernosdelavapies.blogia.com/2006/032401-la-tregua-de-eta-claro-que-esperabais-.php</guid><description><![CDATA[<p class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt"><span>Querido amigo,</span></p><p class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt"><span>Como sabr&aacute;s, la reciente noticia de la tregua ofrecida por los terroristas de ETA al gobierno de ZP ha suscitado una euforia general en gran parte del pa&iacute;s, euforia que parece puede desembocar en el final del conflicto armado que ha venido azotando Espa&ntilde;a desde hace ya demasiadas d&eacute;cadas. Nada m&aacute;s lejos de nuestra intenci&oacute;n que cuestionar la necesidad de dicho final, ni de intentar prolongar una situaci&oacute;n que todos consideramos terrible y da&ntilde;ina para el bien com&uacute;n. Pero s&iacute; que estamos preocupados ante la posibilidad de que el actual ejecutivo nacional termine por firmar una paz a toda costa, en la que quedar&iacute;an impunes los delitos cometidos por&nbsp;los terroristas. </span></p><p class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt"><span>Creemos en la Paz, con may&uacute;sculas, pero consideramos imposible que &eacute;sta nazca de la injusticia, del olvido y de la impunidad para con aqu&eacute;llos que han apoyado, fomentado y/o permitido la violencia.</span></p><p class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt"><span>Es por ello que deseo invitarte, mediante la presente, a que participes en la manifestaci&oacute;n de rechazo convocada para dentro de poco por ya t&uacute; sabes qui&eacute;n, y a que unas tu voz a las de cuantos queremos para nuestro pa&iacute;s un futuro en paz, a trav&eacute;s de un presente en justicia.</span></p><p class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt"><span>Aprovecho la ocasi&oacute;n para saludaros a ti y tu familia.</span></p><span><p>&nbsp;</p></span> <p class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt"><span>Sin otro particular, se despide atentamente,</span></p><span><p>&nbsp;</p></span> <p class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt"><span>Uno de los detodalavida</span></p><span><p>&nbsp;</p></span><span><p>&nbsp;</p></span> <p class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt"><span>Querid&iacute;simo amigo,</span></p><p class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt"><span>Estoy completamente de acuerdo con cuanto expresas en tu mensaje. No podemos permitir que, en nombre de una supuesta paz, que m&aacute;s llamar&iacute;a capitulaci&oacute;n, se pisotee la memoria de todos los que murieron a manos de esos asesinos. </span></p><p class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt"><span>Es por ello que lamento tener que comunicarte que no podr&eacute; asistir a la manifestaci&oacute;n, por razones familiares, ya que estar&eacute; visitando por esas fechas a mi abuelo, el General Todosfirmes, quien cumple, como t&uacute; sabes, los noventaytantos en su dorado retiro de Puerto Ban&uacute;s. </span></p><p class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt"><span>Aunque ya sabes que a veces se pone pesado ense&ntilde;ando sus medallas al m&eacute;rito militar, contando sus batallitas de cuando la Guerra, o rememorado sus cacer&iacute;as con El Caudillo, siempre es un placer compartir con &eacute;l esos momentos tan entra&ntilde;ables. Y no hablemos de que me interesa tenerle contento, con tanto primito mosc&oacute;n queriendo hacerle caranto&ntilde;as a la herencia del ilustre abuelo&hellip;</span></p><p class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt"><span>Espero que sepas disculpar mi ausencia, aunque te aseguro que, si bien mi cuerpo mortal estar&aacute; tomando el sol a orillas del Mediterr&aacute;neo (un trozo de orilla que pap&aacute; recalific&oacute; en el 74, cuando era alcalde, y que luego compr&oacute; el abuelo con esa sagacidad que ya le distinguiera en el 36), mi esp&iacute;ritu estar&aacute; con todos vosotros, gritando consignas en pro de la justicia.</span></p><span><p>&nbsp;</p></span> <p class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt"><span>Deseando lo mejor para ti y los tuyos, se despide afectuosamente,</span></p><span><p>&nbsp;</p></span> <p class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt"><span>Otro que Tambienbaila</span></p>]]></description><pubDate>Fri, 24 Mar 2006 22:28:00 +0000</pubDate></item><item><title>Estudiantes en pie de guerra</title><link>https://cuadernosdelavapies.blogia.com/2006/031701-estudiantes-en-pie-de-guerra.php</link><guid isPermaLink="true">https://cuadernosdelavapies.blogia.com/2006/031701-estudiantes-en-pie-de-guerra.php</guid><description><![CDATA[<p class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt"><span>No soy cient&iacute;fico, pero s&eacute; que cuando se dispone de pocos datos, o cuando no se presta atenci&oacute;n a las variables, puede uno llegar a extrapolar conclusiones que parecen ciertas y l&oacute;gicas, pero que acaban siendo completamente falsas.</span></p><span><p>&nbsp;</p></span><p class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt"><span>As&iacute;, si uno lee en la prensa de estos d&iacute;as de v&iacute;spera de primavera de 2006, y se fija en los titulares de palabras como &ldquo;universitario&rdquo;, &ldquo;protestas multitudinarias&rdquo; o &ldquo;represi&oacute;n policial&rdquo;, podr&aacute; comparar las protestas estudiantiles en Francia con las aparentes manifestaciones de inconformismo de sus colegas espa&ntilde;oles. En el primero de los casos, se trata de una protesta generalizada en contra de una nueva ley laboral. Ley que, seg&uacute;n los estudiantes franceses, puede ser nociva para el total de la sociedad gala. Por el contrario, el descontento que estos d&iacute;as muestran los universitarios espa&ntilde;oles viene provocado por las medidas policiales tomadas por algunas ciudades para reprimir la celebraci&oacute;n del tradicional &ldquo;botell&oacute;n&rdquo; de bienvenida de la primavera. </span></p><span><p>&nbsp;</p></span><p class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt"><span>Desde un punto de vista medianamente cient&iacute;fico, extrapolar de estos datos que la juventud francesa tiene sobre los hombros algo m&aacute;s que la excusa para peinarse el flequillo &ldquo;a la Ralph Lauren&rdquo;, ser&iacute;a falaz. Obviar los abismos que median entre ambos contextos para acabar concluyendo que, mientras los estudiantes francos se preocupan por su futuro, los espa&ntilde;oles s&oacute;lo salen de su apat&iacute;a para exigir el derecho a ensuciar parques, alamedas y polideportivos,&nbsp;emborrach&aacute;ndose a la sajona (deprisa y de mala leche), ser&iacute;a injusto, adem&aacute;s de completamente anticient&iacute;fico. </span></p><span><p>&nbsp;</p></span><p class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt"><span>Pero bueno, como ya he dicho, no soy cient&iacute;fico.</span></p>]]></description><pubDate>Fri, 17 Mar 2006 21:26:00 +0000</pubDate></item></channel></rss>
